No sabría muy bien explicar cuál el papel que le va a tocar jugar en el nuevo escenario que se avecina para el sector editorial, así que es mejor que visitéis su web para enteraros de qué es lo que en 36L Books piensan que es la labor que ha de ejecutar una distribuidora digital.
A parte de distribuir, lógico, hablan de proteger los derechos del autor y al sector de la piratería y de comercializar contenidos a travás de tiendas online.
He encontrado la noticia en En Positivo.com

Supongo que casualmente, o no, 36L es la pista donde se estrelló el avión de Spanair. Menuda idea ponerle ese nombre siendo accionista el presidente de la compañía aerea.
Sinceramente, me parece un dato meramente casual y creo que no significativo.